Belleza
logo.png

Hirsutismo, qué es y cómo ponerle freno

El hirsutismo es el crecimiento excesivo de vello en mujeres, en zonas donde no debería haber como patillas, labio superior, barbilla, areolas mamarias, tórax, ombligo o espalda. Y no lo decimos nosotros, nos lo cuenta el equipo expertos de profesionales de la belleza del centro de estética Germaine de Capuccini Goya, un referente en tratamientos para hombres y mujeres que buscan corregir inestetismos y mejorar su aspecto.

Es decir, este tipo de pelo crece siguiendo patrones típicamente masculinos y en las áreas que son sensibles a los andrógenos, que son las hormonas sexuales masculinas.



Las causas del hirsutismo

El hirsutismo se caracteriza también por ser un vello más oscuro, grueso y duro. Pero, ¿cuáles son sus causas? Nos las enumera, en esta ocasión, Germaine de Capuccini Goya.

1) La principal causa de esta afección suele ser precisamente la producción excesiva de andrógenos (hiperandrogenismo), por lo que, a menudo, se presenta asociada a otros signos de este trastorno, como el acné o la pérdida de cabello. 2) Entre las más frecuentes se encuentran el Síndrome del Ovario Poliquístico, tumores secretores de andrógenos, el embarazo o la administración de algunos fármacos, entre otros. 3) Existen factores de riesgo como tener antecedentes familiares. La raza, las mujeres del Mediterráneo, Oriente Medio y ascendencia del sur de Asia son más propensas a desarrollarlo. Esta afección es más frecuente en las mujeres que sufren obesidad, las pacientes obesas suelen presentar mayor producción de andrógenos. 4) Es habitual que junto al crecimiento del vello se asocien otros trastornos como el acné, aumento de grasa en el cabello, periodos irregulares, ausencia de menstruación o infertilidad. Si el desequilibrio hormonal está muy marcado, puede desarrollarse un síndrome de virilización, la voz se vuelve más grave, la masa muscular aumenta y los senos disminuyen de tamaño. 5) Además de tratar con un médico las causas que provocan esta afección, el exceso de vello se puede abordar destruyendo el folículo piloso mediante depilación por luz láser. La densidad de vello disminuirá puesto que la mayoría de los folículos tratados quedarán destruidos definitivamente por la acción térmica del láser, y en ellos no volverá a crecer pelo. Sin embargo, seguirán "despertando" nuevos folículos por la propia patología, lo que obligará a realizarse sesiones de forma continua. Es decir, si queremos ver la piel limpia de vello, debemos realizarnos sesiones cada 2, 3 meses.

Una mirada científica al hirsutismo, clases según su origem

Hirsutismo de origen hipofisario: debido a un aumento de ACTH que se traduce en un aumento de cortisol y secundariamente de prolactina. Puede producirse por tumores hipotalámicos, adenomas hipofisarios secretores de prolactina, hipotiroidismo psicotropo y otros fármacos como los anticonceptivos orales. Suele acompañarse de galactorrea, oligo o amenorrea, esterilidad, en ocasiones alopecia, acné, seborrea e hirsutismo de distribución tanto central como lateral con predominio del primero. Generalmente se produce en mujeres menores de 50 años.

Hirsutismo de origen suprarrenal: se produce por aumento del cortisol, que favorece una elevación en la sangre de los niveles de dihidroepiandrosterona (DHEA) simple, DHEA-sulfato y 17-hidroxiprogesterona como sucede en la hiperplasia suprarrenal congénita de expresión tardía, cuya causa más frecuente es el déficit de 21-hidroxilasa, disfunción suprarrenal intermedia, síndrome de Cushing y tumores suprarrenales. Suele tratarse de mujeres delgadas, de cualquier edad con alopecia androgenética de patrón masculino y signos de virilación.

Hirsutismo de origen ovárico: se produce un aumento de los niveles ováricos de progesterona, A-4-androstendiona y testosterona debido a la disgenesia gonadal pura y síndrome de ovario poliquístico. El hirsutismo suele comenzar por las mamas y es más intenso en zonas laterales de la cara y el cuello y también en el abdomen. El hirsutismo ovárico tumoral (arrenoblastoma, tumor de células hiliares, tumor de Brenner y gonadoblastoma) se produce en mujeres de edad avanzada, incluso postmenopáusicas, presentando hirsutismo discreto y síntomas de virilización.


Hirsutismo por hipersensibilidad del órgano terminal o hirsutismo idiopático: en estas pacientes no se diagnostica ninguna alteración endocrinológica, siendo normales los niveles de andrógenos en sangre, aunque se supone que se produce un aumento en la producción de la 5-alfa-reductasa en el folículo. El cuadro clínico comienza a partir de la pubertad, donde se va instaurando un crecimiento anormal del pelo, aumentando el hirsutismo hasta edades avanzadas. En algunos pacientes solo está afectada una región, como el bigote o las mamas. Aunque no se encuentran alteraciones hormonales, existe una incidencia significativamente mayor de defectos menos importantes influidos por los andrógenos, como la alopecia androgenética, ciclos anovulatorios, seborrea, acné y fertilidad reducida.


Hirsutismo por producción ectópica de hormonas: la producción ectópica de andrógenos puede deberse al tumor carcinoide, coriocarcinoma y cáncer de pulmón metastásico entre otros. Los pacientes desarrollan hirsutismo lateral o central, dependiendo del tipo de hormona producida por el tumor.

Hirsutismo iatrogénico: como los andrógenos, fenitoina, danazol o esteroides anabolizantes. Los pelos tienden a localizarse en la superficie lateral de la cara y espalda. No hay anormalidades bioquímicas.

La importancia del diagnóstico médico

Para el estudio de una paciente con hirsutismo es preciso realizar, en el caso del diagnóstico médico una anamnesis detallada valorando la velocidad de aparición de los síntomas y su relación cronológica con la pubertad, la presencia de otros signos y síntomas de virilización, antecedentes familiares de hirsutismo y consumo de fármacos.

En la exploración física se debe valorar la extensión e intensidad del hirsutismo mediante la escala de Ferriman-Gallwey donde el cero corresponde a la ausencia de crecimiento del pelo y el cuatro indica el máximo crecimiento del pelo en las zonas sensibles a andrógenos. Las puntuaciones superiores a 8 indican un hirsutismo funcional en las mujeres adultas y por encima de 15, un hirsutismo orgánico. Es importante la realización de pruebas complementarias que incluyan la determinación de testosterona libre, LH y cociente LH/FSH (aumentadas en el hirsutismo de origen ovárico), dihidroepiandrosterona-sulfato y 17-hidroxiprogesterona (aumentada en el hirsutismo de origen suprarrenal) y prolactina (elevada cuando se trata de un origen hipofisario). Si todos estos parámetros están dentro de los límites de la normalidad llegaremos al diagnóstico de hirsutismo idiopático.

En los casos en los que venga acompañado de acné, obesidad, estrías, etc., puede tratarse de un Síndrome de Cushing.

Como regla general, siempre que un hirsutismo aparezca de forma abrupta y evolucione rápidamente hay que pensar en un tumor ovárico, suprarrenal o hipofisario.


Cómo tratar el hirsutismo en el centro de belleza

La depilación láser comenzó a aplicarse en la década de los 80, y ha sido imparable su evolución ganando en efectividad y disminuyendo en dolor.

Hoy en día existen máquinas láser prácticamente indoloras, que no pueden producir quemadura y por tanto mancha en la piel, con una efectividad que verdaderamente logra resultados visibles en cada sesión. Estos equipos operan bajo un nuevo principio de eliminación de pelo, la fototermólisis progresiva, más co